viernes, 15 de octubre de 2010

Conocidos o Futuros amigos

Yo: ¡No, no dime que esta es una pesadilla!… me tengo que despertar, Edward yo te amo… por favor yo no soy así, yo nunca te rechazaría, siempre te elegiría a ti, el destino nunca me podrá dominar, Adrián y Matías… ¡ellos no son nadie comparados contigo, nunca voy a dejar de amarte!... no voy a morir hasta estar junto a ti, te amo… quiero ir contigo

Y me desperté.

Solo había sido una pesadilla, una horrible pesadilla, sin duda alguna, esta sería la peor pesadilla de mi vida. Eran todos mis sueños en el tacho, mi vida ideal de cabeza, había sido la pesadilla más “perfecta” que pude tener.
Seguía con el corazón acelerado, me costaba aún saber que no seguía soñando, que ya había despertado… pero pareció tan real, tan espantosamente real.

Mierda, ni en los sueños dejo de estar loca. Tenía que reaccionar, no estaba llorando ni maldiciendo al destino, yo seguía en shock. Creo que no quería dar más vueltas a aquel asunto ya que hubiera deseado jamás haber soñado esa mierda. Doblemente mierda, nunca había usado esa palabra tantas veces. Pero era para repetirlo mil veces más, mierda, mierda, mierda, la pesadilla, mi mente, mi cuerpo y yo estamos en la mierda.

Por cada minuto que pasa, me parecía más a una típica adolescente, esto tiene que parar, me está matando de los nervios… ¿sería tan horrible ser normal?

Christian: ¡Lu!, por dios hija, vamos al médico ahorita mismo
Yo: ¿y los demás?
Christian: luego hablamos de eso, ahora sube al auto
Yo: ¿vamos a ir al médico?
Christian: sí Lu
Yo: ¡qué bueno!, esta vez tengo que admitir que sí necesito un chequeo
Christian: ¿qué te está pasando Lu? Vaya, me sorprende tu comportamiento, esta es mi chiquilla normal
Yo: no digas eso papá, ¿normal? Aj que asco, que espanto, no lo digas de nuevo… ahora subamos al auto antes de que me arrepienta y ahí regresará la chica anormal que tanto extraño

Entramos al auto, me coloqué el cinturón, prendí la radio ya que no estaba de buen humor como para hablar y subí el volumen, era la canción My Heart Is Yours de Justin Nozuka. Cambié de estación de radio pero no había nada bueno, busqué la estación en la que estaban pasando la canción de Justin Nozuka pero ya había terminado y ahora estaba la canción Secrets de One Republic.

Subí el volumen al máximo, me senté rígida mirando por la ventana los enormes árboles que había por todo el camino. Secrets, perfecta canción…

Christian: ¿tan callada?
Yo: estoy cantando en mi mente
Christian: cantando en tu mente eh, primera vez que escucho eso
Yo: ya papá, quiero ir al doctor por favor
Christian: cálmate Lu, me estás poniendo nervioso… ¿pasa algo contigo?
Yo: sí, pero no es el momento de hablar de eso, ahorita estoy cantando
Christian: jajaja ¿mentalmente?
Yo: tú me entiendes

I need another story, something to get off my chest, my life gets kind of boring… odio esta canción, demasiado perfecta, demasiado acertada… la odio, secretos, secretos y más secretos que quiero que sean revelados, secretos que quiero confesar, secretos que quiero oír, quiero otra vida, otra historia, vivir la vida perfecta y dejar mi vida aburrida, llena de… secretos

Christian: llegamos

Bajé del auto y vi que estábamos en la Clínica de Reelth, había pasado muchas veces pero jamás había estado tan cerca. Entramos por la enorme puerta. Habían muchos pasadizos, unas cuantas enfermeras y doctores caminando de un lado a otro, subiendo por las escaleras o por los ascensores.

Christian: ven por aquí

Mi padre se acercó hacia la recepcionista y le dijo que tenía una cita con el Dr. Golledge. Enseguida nos mandó al tercer piso, consultorio número uno.

Fuimos por el ascensor y llegamos al tercer piso, era amplio y las paredes estaban pintadas de color marfil. A penas salimos del ascensor vimos la puerta con el número uno en el centro, con un cartel que decía, Dr. Golledge.

Christian: veamos… toquemos la puerta
Dr. Golledge: ¡Hola Christian, te estaba esperando! ¿Qué tal? ¿Esta es Lucianita? ¡Cómo ha crecido!
Christian: ¡Martín! Justo iba a tocar la puerta, bien todo bien aunque esta muchacha me está preocupando un poco últimamente. Sí, es Luciana, ha crecido un montón ya tiene 16 años, mi pequeña.

De pronto el doctor que me iba a atender se había convertido en mi pariente, amigo, conocido o sabe dios que era él de mí. Al parecer en Reelth todos se conocían. Lucianita… mi pequeña, por favor me estaban haciendo sonrojar.

Dr. Golledge: Estás preciosa Lucianita, yo te vi por última vez hace tantos años y mírate ahora eres toda una señorita, pero entren, entren, veamos qué ocurre

Entramos al consultorio, yo aún ruborizada por todos los comentarios que hacían mientras que ellos no dejaban de mirarme sonrientes al recordar cuánto había crecido.

Dr. Golledge: seguro no te acuerdas de mí, ¿verdad?
Yo: la verdad es que no, disculpe

El Dr. Golledge era un adulto de alrededor 45 años, alto, robusto, moreno y con poco cabello. Era demasiado carismático y risueño para ser adulto.

Dr. Golledge: nada de disculpas, yo soy un gran amigo de tu papá, amigo de él desde la niñez y yo mismo atendí el parto de tu madre cuando te trajo al mundo. A propósito, mándale muchos saludos a Anne de mi parte, dile que llame a Kelly más a menudo
Yo: ¿Kelly?
Dr. Golledge: sí, es mi esposa. Pero bueno basta de charla y cuéntame que ha pasado respecto a tu salud

Mi salud, mí deteriorada, extraña y loca salud. Recordé aquella expresión que había utilizado anteriormente, mi salud está en la mierda.

Yo: me estoy sintiendo muy débil hace una semana aproximadamente. He tenido dolores de cabeza muy fuertes y en el pecho, aparte de las nauseas que hasta llegué a vomitar ayer
Dr. Golledge: mmm ¿estás comiendo bien?
Yo: sí, sí como bien
Dr. Golledge: ajá, ¿esto es cierto Christian?, ¿qué tal se alimenta Lucianita?
Christian: ahí, más o menos, ya le he dicho que coma más

¿No comía bien? Siempre pensé que sí, es decir lo común ¿no?, aunque nunca me puse a pensar en qué tal como o si no estoy saludable o si es que sí lo estoy.

Dr. Golledge: ¿haces algún deporte?
Yo: en Australia hacía tenis, natación, atletismo y algo de vóley, pero sobre todo tenis, natación y atletismo

Tenis, natación y atletismo, mis tres mejores deportes. Tenis, siempre amé el tenis, lo jugaba desde que tengo uso de razón y digo lo jugaba porque acá en Reelth ya no hago nada, de eso si me había descuidado. No practicaba ningún deporte ni hacía algo más que salir a pasear, al cine, hablar por teléfono, leer, navegar en mi laptop, escuchar música, hablar con mis amigos y amigas por skype y lo más interesante y divertido, pensar e imaginar a Edward.

Dr. Golledge: ¿y aquí en Reelth practicas algún deporte?
Yo: no… aquí nada
Dr. Golledge: haber, así que a comer más y obviamente que de manera saludable, a hacer deportes, simplemente estar en constante actividad física… estás muy débil, eso es indiscutible, ahora te voy a dar tu dieta y algunas vitaminas que sugiero que tomes, si quieres puedes pasar a radiología para que te hagan unos exámenes, pero yo te veo muy bien, salvo porque estás con las defensas bajas. Es por eso que te duele el pecho, la cabeza, tienes nauseas, es que tu cuerpo se debilita muy rápido y reacciona mal.

Después de la consulta mi padre me preguntó si quería pasar a hacerme los exámenes, pero le dije que prefería regresar a casa. Aparte teníamos que ir a comprar el resto de cosas que me hacían falta para el instituto.
El Dr. Golledge o mejor dicho Martín, como sugirió que lo llame, nos invitó a mi padre y a mí a su casa. Mi padre me contó que él tenía mucho dinero y que vivía en una casa a orillas del lago de Reelth, un doctor adinerado cómo Carlisle… un Cullen quién lo diría.

Ya nos encontrábamos de regreso a casa, tenía en la mano mi receta médica con un paquete lleno de pastillas, seguro eran las vitaminas que debía tomar. Mi padre estaba sentado con el cinturón puesto y la mirada fija en la carretera, mientras que yo estaba recostada en el asiento. Esta vez apagué la radio y me concentré en verme por el espejo desplegable que tienen los autos en la parte del copiloto y pensar en lo insignificante que soy, al igual que el resto de humanos. Humanos insignificantes, peor aún, adolescente insignificante, incomprendida y común.

Christian: quién diría que esta vez Estefanía llegó a tiempo
Yo: sí, ahora sí que nos sorprendió

Bajamos del auto y Estef corrió hacia mí

Estefanía: ¡Lu!, ¡puedes caminar! ay el tonto de Mati me había asustado
Yo: jajaja él como siempre exagera, pero estoy bien, gracias por preocuparte y llegar increíblemente temprano
Estefanía: tenía que llegar temprano, ¡me estaba muriendo con toda esta preocupación!
Yo: que linda Estef, pero felizmente no tengo nada para preocuparnos. Hay que entrar a la casa, voy a sacar un abrigo para ir a comprar lo que falta para el instituto
Estefanía: me parece perfecto, con lo debilucha que eres ahorita te enfermas de la gripe

Subí apresurada por las escaleras, entré a mi cuarto, busqué en el armario mi abrigo blanco y me lo puse. A penas tenía el abrigo puesto, bajé para salir al encuentro de mi padre y Estef.

Yo: ya estoy lista, ¿nos vamos?
Christian: ¿no prefieren ir ustedes solas?, no soy muy bueno con las compras
Estefanía: jajaja señor Fox no hay problema, si quiere no nos acompañe
Yo: sí, podemos ir nosotras dos, no te preocupes
Christian: perfecto, te dejo en buenas manos Lu, estoy más que seguro en que Estefanía conoce Reelth tan bien como yo
Estefanía: así es
Christian: toma hija, te doy el dinero. No se tarden mucho, las estaré esperando

Metí el dinero en uno de los bolsillos de mi abrigo, nos despedimos de mi padre y salimos en búsqueda de algunos libros y cuadernos.

Estefanía: ¿y qué te dijo el doctor?
Yo: según él, dice que debo alimentarme mejor. Yo pensaba que comía bien, ¿o acaso no es así?
Estefanía: se lo estás preguntando a la chica más despistada del universo, pero mmm comes lo normal, eso creo… aunque comes menos que yo, mucho menos que yo, ahora que me lo dices lo estoy comenzando a notar
Yo: entonces es eso, es por eso que no tengo energías y estoy con las defensas bajas
Estefanía: con razón estás toda debilucha, ahora yo te haré comer como debes
Yo: jajaja me volveré obesa gracias a ti
Estefanía: prefiero que no sigas siendo una debilucha y desanimada, a que seas una obesa, feliz y auténtica como es la Luciana que yo conozco… me refiero a lo feliz y auténtica claro
Yo: ay Estef jajajaja, tienes muchísima razón

¿Tanto había cambiado? Cada vez más odiaba todos estos cambios pues espero que sólo sean producto de mi salud. Yo jamás podía cambiar, dejar de ser la chica auténtica que siempre fui, la chica diferente, única… ser Luciana, yo no podía dejar de ser Luciana, dejar de ser yo misma.

Poco a poco tenía las hormonas más revueltas, los típicos enamoramientos estúpidos a primera vista, los nervios al estar con chicos y todas esas bobadas que hacen y piensan las adolescentes. Ahora pensaba las cosas por mi bien, yo jamás fui así, yo nunca me preocupé por mí. No quería ser así, no quería cambiar y convertirme en una adolescente más, una del montón, otra chica de impulsos acelerados, de enamoramientos fáciles y descontrolados, la que antes que nada piensa en ella, por ella y en bien de ella, debían de parar todos estos cambios, no son para mí, no lo podían ser… JAMÁS.

Estefanía: ¿emocionada?
Yo: ¿hay alguna razón para estarlo?
Estefanía: primer día de clases, gente nueva, tareas jajaja ¿acaso no lo estás?
Yo: emocionada, jajaja no lo creo… mejor dicho lo que sí estoy es muerta de nervios
Estefanía: el instituto no es tan malo como imaginas, te acostumbrarás
Yo: lo sé, soy de las que se adaptan fácil
Estefanía: seguro hay chicos nuevos y lindos… ¡verdad! ¿Te fijaste en el primo de Mati?
Yo: ah sí, sí lo vi

Y cómo no lo iba a ver, estuvo en mi casa, en mi cuarto, me senté junto a él, hablé con él… y para rematarla, era lo suficientemente llamativo como para no observarlo. El aspecto de chico popular, deportista, lindo y surfista. Algo excesivamente llamativo aquí en Reelth, para colmo seguía con el bronceado netamente playero, sin duda venía de un lugar demasiado lejos de Reelth. Acá si es que sale el sol… el bronceado a duras penas se mantiene durante un día.

Estefanía: ¿acaso no es demasiado lindo?
Yo: jajaja sí, sí lo es
Estefanía: viene de California, de la playa… al igual que tú
Yo: se nota al solo verlo jajaja mmm ¿y tú por qué tan pendiente?, ¡no me digas que te gusta!
Estefanía: jajajajaja vamos Lu, a penas lo conozco un día, solo digo que es lindo
Yo: opino lo mismo… pero basta de chicos y ya cuéntame sobre el instituto
Estefanía: sobre la gente no te contaré nada, a ellos ya los conocerás, pero lo que sí tienes que saber es que en la cafetería…

Hablar de chicos, las mejores amigas hablan de chicos pero yo odiaba hacerlo, es decir, me gustaba hablar de chicos pero eso me convertía más en una típica adolescente y esa idea me aterraba. ¿Acaso podía luchar contra mis hormonas, contra mis impulsos, mi desarrollo y contra la asquerosidad en que me estoy convirtiendo? En esta horrorosa adolescente.

Tengo 16 por lo tanto ya soy una adolescente, pero siempre fui una adolescente rara, extraña, anormal, mejor dicho, nunca pertenecí al prototipo de adolescente. Siempre fui Luciana, la chica que ama leer, escribir, escuchar música clásica, country cómo también la r&b y electrónica, a su vez la que ama las fiestas… claro depende del ánimo en que despierte.

La que odia las matemáticas y prefiere las letras, la chica pensativa, sensible que lucha por sus sueños por más inalcanzables que sean, la loquita de nacimiento, que no teme por lo sobrenatural, curiosa sin ninguna duda, creativa, esperanzada… 16 años de vida para este ser de cabello largo castaño y ondulado, tez blanca, ojos verdes aunque algo acaramelados (un color particularmente hermoso es lo que me han dicho) vaya hasta mis ojos son fuera de lo normal… pero hermosos así dicen aunque a mí me dan igual, con una estatura promedio, ni alta ni baja, delgada y en fin, Luciana Fox Price, yo, la que les escribe, cuenta, narra y relata su historia.

Yo: al parecer ir al instituto será una gran aventura
Estefanía: te encantará, ¡ahí está Nicole!...por fin regresó de viaje, ¡Nicole, Nicole!

Estef agitaba las manos acompañado de gritos hacia la tal Nicole, no lograba descifrar a quién se estaba dirigiendo Estef, nadie le respondía los llamados, nadie miraba ni saludaba. Hasta que vi unos ojos marrones fijos en nosotras, una mirada tierna, que se acercaba al ritmo en que su cabello vaporoso y pelirrojo se movía ante sus pasos acelerados. Era un poco más alta que nosotras, tenía una sonrisa enorme, de tez clara algo amarillenta, de contextura normal pero eso sí, tenía unos ojos marrones muy grandes que parecían estar hechos de chocolate. Llevaba unos jeans oscuros, unas zapatillas negras, una blusa azul y un abrigo negro encima.

Nicole: ¡Estef!
Estefanía: ¡¿cuándo llegaste de Nueva Jersey?!
Nicole: llegué hoy en la mañana, te traje unos regalos
Estefanía: ¡gracias!, no te hubieras molestado
Nicole: jajaja ¡no fue ninguna molestia!

El profundo cabello negro de Estef se mezclaba con el ardiente cabello pelirrojo de Nicole tras aquel abrazo. Y yo, caminando alrededor, observando las vitrinas de las tiendas sin analizar que ya habíamos llegado a nuestro destino a comprar los útiles.

Estefanía: Nicole te presento a Luciana, viene de Australia
Nicole: Así que Luciana vienes de Australia ¡qué hermoso!
Yo: jaja sí, mmm preferiría que me llames Lu si es que no hay problema
Nicole: claro Lu jajaja, ¿Y chicas que hacen aquí?
Estefanía: vamos a comprar lo que nos falta para el instituto
Nicole: ¿tú también estarás en el instituto?
Yo: sí, viviré en Reelth hasta que me aloque y decida regresar a Australia
Nicole: jajaja ¿hasta que te aloques? Yo daría la vida por vivir en Australia, en la playa, con todos esos chicos lindos que seguro hay ahí jajaja, entonces seguro te gusta el frío ¿o quiere cambiar de vida?
Yo: es complicado… pero digamos que quiero cambiar de vida
Nicole: mmm interesante. Hoy sí que hay demasiada gente aquí…

Estef se acercó hacia mí algo aterrada y yo, que estaba sumamente tranquila, al verla me dio un ligero escalofrío.

Yo: ¿pasa algo?
Estefanía: creo que todos decidieron venir hoy de compras
Yo: no los espantaré, lo prometo… seré lo más normal que pueda jajajaja
Estefanía: jajajaja no me preocupo por ti tonta, tú eres la chica más sociable que conozco pero espero que no esté por aquí Sabrina
Yo: ¿quién es ella?
Estefanía: luego te explico, ojala no la encontremos por aquí

¿Porqué tanto problema con esa chica? Algo le había hecho a Estef y si alguien le hacía algo a mi mejor amiga se las tenía que ver conmigo, ojalá nos la encontremos, quiero ver con qué clase de bicho me meteré en problemas.

Nicole: oh dios… ¡escóndanme! ¡Porqué vino aquí!
Yo: ¿quién?

Eran tres chicos, uno moreno, alto, de labios gruesos, típico basquetbolista americano aunque éste tenía una sonrisa de tonto. Luego el otro muchacho no era tan alto como el moreno y era rubio, de tez parecida a la de Nicole, ese color algo amarillento y ojos muy claros. Y por último, éste tenía rasgos de ser latino, cabello oscuro, musculoso, tez trigueña y tenía unos ojos muy bonitos, o será que a él le quedaban bien… pero eran verdes y resaltaban entre tanta belleza caribeña.

Nicole: Enrique, ¡mi amor!
Enrique: ¡preciosa te extrañé demasiado!
Nicole: yo también amor, ahora te muestro todo lo que te he traído
Enrique: no te preocupes, con que hayas regresado me basta
Michael: ya paren tortolitos, luego se comen a besos que aquí nos estamos traumando todos
Enrique: jajaja está bien…

Este era Enrique, el latino, tenía un acento que lo distinguía del resto y no solo su apariencia delataba que no era de este país. Nicole y él hacían una bonita pareja, una pareja algo exótica a decir verdad, pero eso no quitaba lo bonito que se veían juntos.

Michael: y Estef, ¿no nos vas a presentar a tu amiga?
Estefanía: jajaja ay Michael, se llama Luciana, viene de Australia

Michael, él era el moreno con sonrisa de tonto y parecía ser también un tonto.

Michael: un placer conocerte Luciana, hermosos ojos
Yo: jajaja gracias ¿Michael verdad?
Michael: tú llámame como desees
Yo: jajaja ok…
Estefanía: oh por dios Michael… basta

Como lo había dicho antes, parecía ser un tonto, pero ahora sí ya lo había confirmado… era un completo tonto.

Johan: de Sidney, ¿no?
Yo: mmm sí, ¿cómo lo supiste?
Johan: me han dicho que las chicas perfectas vienen de ahí
Yo: jajajaja que lindo, gracias
Johan: soy Johan, y seré tu guía durante tu estadía en Reelth
Yo: jajaja gracias Johan, pero viviré aquí y creo que por mucho tiempo…
Johan: entonces seremos grandes amigos
Michael: sí, sí seremos grandes amigos

Y éste era Johan, el otro completo tonto con sus bromas de conquista barata, pero se notaba que eran un par de muchachos inocentes, aunque algo ridículos, pero buenos.

Estefanía: basta chicos jajajajaja van a hacer que Lu quiera regresarse a Australia
Enrique: Estef tiene razón, jajaja hola Luciana, yo soy Enrique
Yo: hola Enrique, mmm preferiría que todos me llamen Lu, si es que no hay algún problema
Michael: lo que usted diga mi señoría
Johan: exactamente
Nicole: jajaja ay Lu, este trío te tendrá como loca… pero ya no te retrasaremos más y chicas, vayan a comprar lo que les falta ¿Nos encontramos en el Café?
Estefanía: perfecto, ahí nos vemos en un rato

domingo, 12 de septiembre de 2010

La desaparecida encontrada

Chicas!

Lo siento lo siento muchisiimoo!!! para que se pongan al tanto con mi situación les contaré todo porque ya algunas me dan por muerta o desaparecida jajaja pero la verdad es que este año en el cole está siendo realmente peor de lo que imaginé, estoy dando todo mi esfuerzo en mis notas porque mi futuro depende de este año jajaja.

Espero que entiendan porque la estoy pasando muy mal, estoy demasiado estresada y no tengo tiempo para nada aparte he estado con algunos problemas familiares... ustedes saben las madres se ponen algo menopaúsicas cuando les llega aquella edad y al parecer a mi madre ya le llegó a esa terrorífica etapa! yo trato de entenderla pero con el problema de mi madre, sumádole eso mi hermosa etapa de la adolescencia que me tiene con las hormonas revueltas, más el colegio y más mi futuro aaaaaaa, les suplico que me entiendan, me siento pésima porque quiero escribir, salir con mis amigas, divertirme pero ahora tengo otras responsabilidades y deberes.

Lo que les estoy diciendo es para que entiendan que está pasando ahora conmigo, pero no las voy a defraudar voy a escribir cuando esté libre, porque si me pongo a escribir por obligación lo haré mal y eso es lo que menos quiero.

Gracias a todas y espero poder publicar pronto porque ya no soporto estar así más tiempo y claroo.. salir bien en los estudios,estoy bajo toda esta presión de que voy a estudiar, que profesión sera la que desempeñaré por el resto de mi vida y aaaaay es demasiado para mí! aun ni decido que quiero estudiar, definitivamente algo que tenga que ver con letras pero de todos modos no tengo ni idea :S

Espero que me entiendan, yo me muero por escribir, siento que necesito hacerlo, ya no puedo aguantar más tiempo sin hacerlo pero solo me queda tener paciencia... ojalá me entiendan, espero haberles aclarado las dudas porque, SI ESTOY VIVA! :) jajajaja
besos a todas, las amo

domingo, 30 de mayo de 2010

Revelaciones

Ojalá, ojalá seas tú Edward, si tan solo tendría la seguridad para poder afirmar que eres tú, créeme que yo no actuaría así, no miraría a ningún muchacho, no me emocionaría con la impactante sonrisa, el asombroso cuerpo, los hermosos ojos y todo lo que tenga que ver con Adrián… si me asegurarías que me esperas yo solo tendría ojos para ti.
Pero aunque no me aseguras nada aun, yo sigo esperándote, mi corazón sigue latiendo por ti.

Yo: ya se están demorando mucho
Adrián: sí, así parece… mmm ¿quieres que los vaya a buscar?
Yo: ¡no!

¡NO! ¡Maldita boca por qué te abres cuando no debes! Ahora seguramente Adrián piensa que soy una loca, aunque pensándolo bien lo soy… Este no es momento de escuchar mi conciencia, no hace falta que lo arruine más.

Adrián: ¿no? está bien, entonces me quedo

Lamento no poder informarte que me estás poniendo muy nerviosa y no sé qué rayos decir cuando estoy contigo, haces que las palabras se me mezclen, mi respiración corre más deprisa, mis latidos se descontrolan ¿acaso tienes algún poder sobrenatural? No encuentro otra explicación a estos síntomas… claro o quizás es solo la adolescencia, eso espero.

Yo: dije que no quería que los vayas a buscar... uhm porque ya viene la mesera a tomarnos el pedido y si te ibas, no te iba a tomar la orden
Adrián: gracias Lu, porque me muero de hambre. Qué bueno que aquí viene

¿Te mueres de hambre… o de sed? ¿No quieres un poco de sangre? ¿Ni un poquito?
Sangre, de un rojo intenso, tibia, caliente, fría, la que tú prefieras. ¿Seguro que no lo deseas?

Aj, maldición dos decepciones en un mismo día, primero… no es vampíricamente helado y ahora me enteré que no bebe sangre.

Mesera: Buenos días, mi nombre es Fabiola y hoy los voy a atender
Yo: buenos días
Adrián: buenos días
Mesera: ¿les tomo el pedido?
Adrián: mmm yo aún no me decido
Mesera: ¿y usted señorita?
Yo: yo estoy igual, creo que nos vamos a demorar en elegir que comer
Mesera: no hay problema, solo pregunten por Fabiola cuando se decidan
Adrián: ok

Adrián estaba leyendo y releyendo la carta tratando de elegir algún plato.
Y yo, aprovechando que él mantenía los ojos fijos en la carta, decidí mirarlo libremente, mirar esos preciosos risos dorados parecidos al caramelo, pero no a cualquier caramelo… este era el caramelo más dulce y sabroso del universo. Tenía tantas ganas de arrancarle un mechón, de sostener entre mis dedos un trozo de aquel caramelo dorado, de probar ese esquicito caramelo que parecía ser tan dulce y sabroso…

Mis manos se acercaban hacia él, un imán me jalaba cada vez con más fuerza pero el dolor en el pecho regresó.
Obligada por el dolor punzante que parecía estar clavándome una daga, finalmente logré dejar de mirar a Adrián y dirigí la mirada hacia un vacío.
Mis ojos se desorbitaban buscándolo, aquel imán inexplicable me guiaba hacia él pero las tormentosas espinas rasgaban mi corazón y el dolor me perseguía.

Adrián: y… ¿llegaste a elegir?

Levantó la vista, mirándome con una amplia sonrisa de oreja a oreja, mostrándome sus hermosos dientes blancos pero sin rastro de algún colmillo de vampiro, con aquellos ojos verdes que todo príncipe azul sí o sí deberían de tener y los hermosos rizos que bailaban al ritmo del viento.

Yo: no, no sé que pedir ¿y tú?
Adrián: estaba pensando quizás en…

Interrumpidos por el resto, rápidamente nuestra pequeña conversación de dos personas se convirtió en una de cinco

Yo: ¿Dónde estaban?
Christian: me encontré con Franco

Franco… ah sí ¡Franco!, ¿Quién rayos es Franco?, no había oído de ningún Franco hasta ahora… quizás es un nuevo habitante en Reelth, un añorado vampiro o posiblemente tan solo un insignificante humano como yo

Yo: ¿Quién es ese?
Matías: él es el director del instituto
Yo: ah vaya

No me interesó escuchar eso, pero ojalá encuentre alguna pista o un clan de vampiros oculto en el instituto porque hasta ahora mi historial de habitantes en Reelth, solo existen humanos, salvo por un chico deslumbrante, pero ni rastro de un vampiro.

Christian: Franco es un gran tipo, te va a caer bien Lu y a ti también Adrián, ya lo conocerán cuando comiencen el instituto
Estefanía: pero la hija del director es… mejor ahorro mis comentarios, no los quiero espantar antes de entrar a clases
Adrián: jajaja gracias
Christian: bueno y ¿ya saben que pedir?
Todos: no

Como iba a saber que pedir si me quedé contemplando a Adrián en todo momento

Christian: era de suponerse, bueno esto nunca falla, yo sé que podemos comer todos

Mi padre se paró y se acercó a Fabiola. Seguro estaba pidiendo la comida, que rayos habrá elegido… aunque pensándolo bien, el conoce este lugar mejor que yo, eso es más que obvio.

Sin darme cuenta, ya estábamos terminando de comer aunque exactamente no sé que comí, yo solo trataba de ver si Adrián tenía alguna conducta extraña, algún rastro de que no era completamente normal, de que quizás esconde algún secreto. Pero no logré averiguar nada, absolutamente nada, lo único que pude notar es que tiene buen apetito y que se ve muy lindo hasta cuando come.

Christian: hija, más tarde vamos a comprar lo que te falta para el instituto
Estefanía: señor Fox, ¿cree que pueda acompañarlos? Es que no quiero quedarme en casa cuidando a mi hermanita, usted sabe cómo es
Matías: claro que conocemos a esa diablilla
Christian: no hay problema aparte creo que Lu preferiría que nos acompañaras

Sentí un par de retortijones en el estómago que me comenzaron a molestar mucho pero luego comenzó a costarme respirar y fue entonces cuando me preocupé

Adrián: ¿te sientes bien?
Yo: no, no me siento nada bien
Matías: ¿Qué pasa Lu?
Yo: oh dios, voy a tomar algo de aire
Christian: ¿hija?
Yo: ya vengo

Corrí lo más rápido que pude, crucé la puerta y me senté en la banca más cercana que pude encontrar. No podía respirar, estaba mareada, a las justas podía ver y entonces supe que iba a vomitar.

Matías: ¿Lu?
Yo: ¡Por favor, vete!
Matías: solo quería saber si estabas bien, tampoco te pongas así
Yo: ¿no te das cuenta que a las justas puedo hablar? Ay no…

Me costaba mucho respirar, no podía ni hablar y esto solo iba a terminar de una manera

Matías: ¿y ahora que hice?
Yo: ¡cállate y aléjate que voy a vomitar sobre ti!
Matías: no me voy a ningún lado
Yo: te lo advertí

Tenía arcadas cada vez que trataba de respirar, traté de evitar hacer algo asqueroso frente a Mati pero fue inevitable

Matías: ¡Lu!
Yo: ¡fue tu culpa, yo te dije que te alejaras!
Matías: ¡no seas tonta! Eso no me interesa, ¡tienes que ir a un médico!
Yo: pero ya me siento bien, seguro fue la comida rara que pidió mi padre, mi estómago es muy sensible a sus gustos extraños en comida
Matías: ¿segura?
Yo: sí

Si me sentía tan bien como le dije, entonces porqué todo me daba vueltas, la vista se me nublaba y seguían los retortijones, hasta creí tener pequeñas criaturas hambrientas en mi interior que me devoraban cada vez con más ganas.

Esto no se veía nada bien, ya hace tiempo que me siento débil y justo ayer me pasó algo parecido… el dolor de cabeza, los mareos, algo estaba mal.

Matías: ahora que recuerdo, ayer también te sentiste mal, vamos Lu dime que tienes
Yo: ¡si lo supiera cree que no estaría aquí retorciéndome del dolor!
Matías: lo siento, lo que dije fue estúpido… le voy a decir a Christian que te lleve a un médico
Yo: quiero ir a mi casa
Matías: entonces voy a avisar que te estoy acompañando a tu casa
Yo: quiero ir sola
Matías: a las justas te puedes parar, yo te acompaño, no seas necia
Yo: como quieras

Solo quería irme de aquí, descansar un rato, pensar en qué me podía estar pasando y sin duda lo que me pasaba no era algo bueno.

Cada paso que daba era un respiro lleno de alivio, quería alejarme de Adrián, no quería verlo jamás, ni sentir su presencia, no quería que me confunda más.
No quiero ser una típica adolescente estúpida que se emociona cada vez que ve a un chico lindo, esa no quiero ser yo, yo quiero ser diferente, soy única, por más loca que me crean, no voy a descansar hasta obtener lo que quiero… No descansaré hasta obtenerlo a él, a Edward.

Nunca sentí tanta felicidad al ver mi casa, toqué la puerta pero recordé que no había alguien para abrirme, así que levanté la pequeña alfombra marrón que había en la entrada y encontré la llave que abría la puerta de la casa, la sostuve y abrí la puerta con éxito.

Respiré un olor distinto y sentí algo extraño, di unos pasos hasta encontrarme en la sala, me senté en el sillón y se me puso la piel de gallina al encontrar el ambiente sumamente helado.
Un sentimiento paranormal lleno de alegría me invadió, algo o alguien había entrado y podía sentir que me observaba. Por más aterrador que haya sonado, un conjunto de sensaciones entraron instantáneamente en mí, una amplia sonrisa apareció en mi rostro reflejando esperanza y anhelo mientras que una brisa fantasmal sacudió dulcemente mi cabello.

“Quizás es él, tiene que ser él, está aquí o estuvo aquí, vamos voltea, ¡Qué esperas! recíbelo con los brazos abiertos, tal y como siempre lo soñaste”

Pero no había nadie, me encontraba sola en casa, busqué por todos lados, lo llamé, grité su nombre, pero nunca apareció, no hubo rastro de él… Solo me quedaba el recuerdo de aquella sensación inigualable, del presentimiento en el cual no me encontraba sola, en el que alguien me observaba, esto fue real, era real y yo lo sabía y eso es lo único que importa.

“Esto fue más que una señal, él sabe donde estoy, vino a buscarme… pero algo o alguien le está dificultando los planes”

Matías: ¡que rápida eres! Me has hecho correr como un loco

Salté del susto y volteé instantáneamente con una increíble sonrisa en el rostro al escuchar la voz de alguien, pero al ver que era Mati no pude evitar decepcionarme, yo quería que él fuera otra persona, mejor dicho yo quería que él fuera otro ser, quería que fuera mi vampiro, mi Edward.

Al comienzo no me di explicación a cómo Mati había entrado con tanta facilidad pero recordé que con toda esta emoción, había dejado la puerta con la llave en la perilla.
Yo: ¡me has dado el susto del siglo!
Matías: ¡lo siento, lo siento, perdóname!
Yo: jajaja no es para tanto, tranquilo
Matías: ¿ya te sientes mejor? Te preparo un té, ¿te parece bien?
Yo: me siento algo mareada aún, pero puedo soportarlo. No quiero que seas mi enfermero, no te preocupes por mí
Matías: yo con gusto soy tu enfermero y claro que me preocupo por ti, pero a decir verdad ahora te ves mucho mejor, tienes una sonrisa que nunca antes había visto

Y como no la iba a tener, estaba tan feliz y emocionada. Me sentía demasiado estúpida como para razonar en estos momentos, necesitaba estar a solas y tranquilizarme para poder pensar con calma.

“Cómo me lo iba a sacar de encima, él tenía que irse. Por algo Edward estuvo aquí cuando yo me encontraba sola. Seguro se ha ido porque estoy con Mati, debe de estar asustado, confundido al no saber con quién estoy, seguro se está escondido entre los arbustos… decepcionado al saber que no estoy sola, tengo que hacer algo”

Yo: Mati, me siento mejor… puedes irte, tu primo recién ha llegado y tú ya lo estás dejando solo
Matías: pero Lu, es algo grande, el puede cuidarse solo ¿no crees?
Yo: no seas así con tu primo, vamos… este no es el Mati dulce y lindo que conozco
Matías: es por eso que me quiero quedar, quiero cuidarte
Yo: pero ya me siento bien, no es necesario que te quedes
Matías: Lu basta, me quiero quedar, quiero estar contigo

“Que voy a hacer con él, tengo que estar sola, no puedo razonar así, Edward necesita explicaciones y no se las puedo dar si Mati sigue aquí”

Yo: yo también quiero estar contigo, pero creo que no es adecuado que te quedes ahora… tenemos toda la vida para estar juntos

Mati sonrío, su sonrisa superaba la mía, eso era definitivo, yo me encontraba más feliz que él hasta hace un par de segundos pero ahora que me había dado cuenta de la estupidez que le había dicho a Mati, solo rogaba que él no lo haya mal interpretado.

Yo: tenemos toda la vida para estar juntos, los mejores amigos no se separan nunca, me tendrás que aguantar de por vida

La sonrisa que él había tenido hace unos minutos, se desvaneció completamente en menos de un segundo…

A veces no me daba cuenta de lo que decía, sabía que Mati podía mal interpretar las cosas y yo no lo quería desilusionar, no quería que se sienta mal… pero es la única forma porque yo no puedo estar con él, no podemos compartir aquel sentimiento tan fuerte llamado “amor”, no podemos hacerlo, porque yo no le pertenezco, yo no pertenezco a este mundo, yo pertenezco a mi mundo.

Matías: será magnífico aguantarte de por vida, es lo que me hace feliz
Yo: eso fue muy dulce Mati, pues tú también me haces muy feliz

La sonrisa que hace un momento se había desvanecido de su rostro regresó.
Matías: mejor me voy antes de que comiencen a preocuparse, ¿pero prométeme algo si?
Yo: lo que quieras
Matías: si te sientes mal, ocurre o necesitas algo… mejor dicho, cualquier cosa me llamas
Yo: dalo por seguro, pero tú también me tienes que prometer algo. Tranquiliza a mi padre y a Estef, asegúrales que me siento bien y trata que no regresen pronto a casa
Matías: jajaja ay Lu no te entiendo a veces, pero de acuerdo, lo haré
Yo: y pásenla bien sin mí
Matías: eso lo dudo pero bueno… trato hecho
Yo: trato hecho

Le sonreí y lo abrasé fuertemente, le di un beso en la mejilla y le susurré dulcemente al oído

Yo: eres el mejor amigo del mundo, te quiero

Mati me sostuvo de la cintura y con los ojos llenos de decepción y sinceridad me contestó

Matías: y tu eres la mejor amiga del mundo, te quiero más, mucho más

Cerró la puerta de mi casa, Mati se había ido. Se fue y yo ya estaba sola, completamente sola… o por lo menos eso era lo que parecía

Fui a la concina, me serví un poco de agua y regresé a la sala. Me recosté sobre el sillón, me saqué las botas negras que llevaba puestas lanzándolas sobre la alfombra, prendí el televisor y comencé a ver las noticias sobre espectáculos.

“Kristen Stewart y Robert Pattinson se burlan de los rumores que afirman que Kristen está embarazada, agregaron que las próximas semanas comienzan a promocionar la tercera entrega de la Saga Crepúsculo: Eclipse, visitarán Florida, New York, Ohio, Washington, California, Utah y por último California”

¡Vienen a Utah! Oh dios, esto será genial… yo tengo que ir, voy a ir.
Rob es indiscutiblemente irresistible, lindo, encantador y todo lo demás. Es el hombre perfecto según mi opinión… pero yo no quiero un hombre perfecto, yo quiero un vampiro perfecto. Quizás Robert es un vampiro y él en realidad es Edward, posiblemente esto sea otra señal y si no lo es, no me hace daño soñar un poco ¿no?

Seguí viendo la TV, ahora estaban prediciendo el clima de mañana pero era de esperar que el día fuera terrible como todos así que dejé de prestar atención a lo que decía el señor robusto que aparecía en la pantalla y ahí quedó todo, pues al parecer me quedé dormida.

“Perdóname pero no puedo hacerlo, una parte de mí me dice que no puedo ir contigo”
Esa era mi voz, era yo… Estaba sentada en el borde de la cama, podía sentir lo helada que estaba mi habitación y me sentía triste, confundida, mi corazón estaba herido, lo podía percibir y las lágrimas no dejaban de deslizarse recorriendo mis mejillas.

“Te he estado esperando por 16 años, te busqué por todo ese tiempo, sabía qué me amabas y yo te amaba a ti y ahora que te encontré, no voy a poder estar contigo. Acabo de perder estos 16 años con un par de palabras, acabo de perder lo que quedaba de mi vida, a la persona que deseó que esto pasara, a la persona que pensó que era más inteligente y dominante que el propio destino… pero esta persona se equivocó porque el destino la ha dominado, te ha dominado Lu.”
Era Edward… cada palabra era un puñal en mi corazón, yo sentía que él tenía razón, quería abalanzarme sobre él, besarlo y decirle cuanto lo amo como la loca que soy, pero algo lo estaba evitando.

“Lo prefieres a él… siempre lo supe”
Edward tenía los ojos llenos de tristeza, estaba desconcertado, él estaba perdiendo lo único que amaba en estos momentos, él me estaba perdiendo a mí y yo no podía dejar de odiarme al verme rechazarlo de tal manera, eso no era posible para mí.

“¿De quién hablas Edward?”
Sentí que yo si sabía a qué se estaba refiriendo al decir… lo prefieres a él pero no lograba descifrar mi mente tensa.

“De Jacob, de quién más podría estar hablando Lu…”
¿Jacob? ¡Yo no conocía a ningún Jacob!

“¿Quién es ese?”
Esas palabras fueron las más sinceras que pude decir

“Cómo no lo vas a saber si piensas en él todos los días, tú a veces lo llamas Matías o Adrián, pero en fin… es Jacob”
No podía creer lo que Edward había dicho, el corazón se me hizo un acordeón, quería despertarme, no podía seguir viendo como yo arruinaba todo. Tenía a Edward frente a mí y lo estaba perdiendo para siempre.

“Yo amo a Jacob, no te amo a ti”
No podía creer que aquellas palabras habían salido de mis labios, era imposible que yo haya dicho eso. El poco corazón que tenía, desapareció… Quería irme de ese lugar, no quería seguir viendo como arruinaba mí más adorado sueño. Los ojos de Edward estaban llenos de deseo por morir, era lo único que lograba observar hasta que se desvaneció entre la oscura neblina que azotó mi habitación.

Yo: ¡No, no dime que esta es una pesadilla!… me tengo que despertar, Edward yo te amo… por favor yo no soy así, yo nunca te rechazaría, siempre te elegiría a ti, el destino nunca me podrá dominar, Adrián y Matías… ¡ellos no son nadie comparados contigo, nunca voy a dejar de amarte!... no voy a morir hasta estar junto a ti, te amo… quiero ir contigo

Y me desperté.

Mil disculpas por publicar después de tanto tiempo, pero es que el cole está muy difícil y he estado muy enferma, pero no les podía fallar.
Aquí está el cap que les prometí y va dedicado a Sol que sé que ha estado esperándolo desde hace mucho, creo que está un poco largo pero espero que les guste :)

espero publicar pronto, las quiero muchísimo y gracias por todo
Besos

viernes, 16 de abril de 2010

¡Premios!

Disculpen a todas por no dar las gracias antes por todos los premios que me han dado, son realmente generosas todas y demasiado buenas...

Muchísimas gracias a todas y como lo dije al crear el blog, el blog está dedicado a todas ustedes. Pero hoy quiero dar las gracias especialmente a Elifer, por llenarme de premios y siempre decir maravillas de mi blog.

Eres lo máximo y gracias por todos estos premios:



Todos estos estos premios que me han dado van dedicado a todas ustedes, a las que leen mi blog, estos premios son de ustedes
Las amo!

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Premio al Mejor Blog de Amor



Gracias Tammy! me encantó el premio mil gracias eres fantástica y tu blog es re bueno,
te quiero!
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Muchisimas gracias {---------->alba<----------} por este premio y perdon por recien publicarlo

Reglas: 1° Exibir la imagen del premio


2° Poner el enlace de la persona que te lo otorgo

{---------->alba<----------}

3° Elegir a 10 personas para pasarselo.

Elifer: Secretos del Amancer
Luna: Damon Salvatore
Tammy: Simply love
PILII: Myths
Shuli: Blog Oficial de Robert Pattinson
Majo: El Diario de Taylor
Gaaby: Dont be afraid... Just love
Manu: Just another blog....
Geraal: Calle Ilusión
Sofi: Te amo por sobre todas las cosas

martes, 6 de abril de 2010

Luchando con mi interior

Yo: jajaja descuida, sé a qué te refieres… y porsiacaso no arruinaste la primera impresión, en lo absoluto
Adrián: es bueno escucharlo

Yo, con una sonrisa sumamente tímida y tonta, me sentía tan estúpida al estar hablando con él en pijama.
Después de 5 segundos de estar totalmente perdida, navegando entre aquellos preciosos ojos verdes, me di cuenta del silencio y tensión que ahogaba mi habitación

Matías: Estef…

Estef miró a Mati, los dos se mostraban cómplices ante algo que yo no lograba descifrar

Estefanía: mmm
Matías: ¿puedo hablar un rato con Lu?

¿Porqué justo ahora? Tengo muchas ganas de seguir hablando con Adrián, parece ser un gran chico, quien sabe si seríamos en un futuro… mmm grandes amigos. Ay por favor, tengo que calmar mi mente lunática, estas ideas me están atormentando.
Pero bueno, la verdad es que si tengo que hablar con Mati, aunque él es mi mejor amigo y sé que siempre perdonaré cada una de sus tonterías… esta vez fue algo diferente.

Yo estoy segura de mis sentimientos, yo lo quiero como un amigo, solo como eso y estoy segura de que él lo sabe. Aquí tiene que haber un error, los mejores amigos no tratan de besarte y al tan solo ponerme a pensar en que posiblemente yo le guste a Mati… eso me causa tanta gracia, es imposible.

Estefanía: está bien, te dejamos con Lu. Vamos Adrián, te voy a presentar a Christian, su papá
Adrián: de acuerdo

Esos ojos, los ojos perfectos se alejaban de mi habitación y cruzaban la puerta… hasta perderlos de vista.

Me acomodé en mi cama mientras Mati se sentaba a mi lado, esta vez no se sentó muy cerca… era obvia la tensión que sentíamos después de lo que ocurrió ayer.
El silencio también era obvio, ninguno quería decir la primera palabra.
Pero una de las cosas que más odio, es estar en los típicos silencios incómodos.

Yo: odio esto… así que habla de una vez por favor
Matías: solo te quiero hacer una pregunta antes de decir alguna estupidez

Con la garganta hecha un nudo, por fin lograron salir las palabras

Yo: ya, pregúntame

Matías: ¿tienes que decir algo sobre lo de ayer?
Yo: tú y yo sabemos que eso fue un error, ¿verdad?
Matías: si te contradigo… esto va a terminar mal

Esas 3 palabras hicieron que me surja un ligero calambre por el cuerpo, “si te contradigo”… es decir, el trataba de decirme ¿que lo del beso no fue un error?, entonces si no fue un error, ¿que fue?

Yo: Matías no estoy para juegos. No entiendo qué me quieres decir, si no fue un error ¿Qué más pudo ser?

Vamos tienes que estar bromeando, ¿acaso no se puede tener un mejor amigo?, quiero decir… un mejor amigo de verdad. A quien no le gustas, con el que puedes hablar con toda la confianza del universo, aquel que te comprende, te aconseja… esa es una verdadera amistad. ¿Por qué no puede existir eso?, ¿por qué la gente piensa que el único verdadero mejor amigo de una mujer tiene que ser necesariamente gay?

Me arrepiento tanto haber llorado, haber rogado al destino por envidiar a Bella… al parecer escuchar mis plegarias. Pero yo no quiero un Jacob, yo no quiero que se enamore de mí, Mati no se puede enamorar de mí y no quiero enamorarme de él.
Por favor no me puede pasar esto a mí, por lo menos aceptaría este destino si al menos tuviera a mi Edward, solo pido tenerte aquí para poder estar completa.
El destino me está estafando, no me puede dar un Jacob sin tener antes a mi vampiro… no quiero que esto sea así, necesito tener a Edward.

Matías: vamos olvídalo. Hoy amanecí medio imbécil, no sé ni lo que digo…

Sentí un alivio al escuchar eso

Yo: de acuerdo, me olvido de tus últimas preguntas pero tú sabes muy bien que hay algo que aclarar
Matías: sí, lo sé… pero perdóname, no quise besarte
Yo: ¿no querías besarme? Eso no fue lo que pareció
Matías: no... No quise decir eso, es decir, si quise besarte pero fue una estupidez mía… perdóname en serio, es que ayer te vi tan débil que hasta la piel se me ponía de gallina y la verdad no sé que me pasó, ni yo mismo me entiendo

Está bien Mati, la verdad te comprendo por una parte... a mí me pasa lo mismo “ni yo misma me entiendo”, exactamente.
No sé si perdonarte, por una parte lo quiero hacer porque eres mi mejor amigo, no podría estar peleada contigo, no podría soportarlo y quizás el intentar besarme fue en mis términos un error o como quieras llamarlo tú, pero para mí eso fue lo que significó, un error.

Aunque por otro lado… ¿si lo del beso fue a propósito? ¿Si en verdad te gusto?, ¿Qué voy a hacer? yo no quiero que nos pase esto. No le volveré a llorar al destino, así que esta vez yo cambiaré el destino… yo soy la dueña de mi destino.
Yo si voy a tener un mejor amigo, alguien que no me ame, solo quiero una perfecta amistad… porque yo, a diferencia de Bella, no creo que un mejor amigo te deba amar, no se pueden amar a dos personas y en mi destino eso no ocurrirá.

No quiero un Jacob pero sí a un Edward, y si el destino al final me controla… por favor solo te pido, dame a mi Edward, no sigas nublando su vista, no lo extravíes en el camino que lo lleva hacia mí. Este es mi trato, solo te pido a Edward, que me logre encontrar, si me permites tener eso te juro que me convierto en tu esclava, te entrego mi vida pero tu cumple con tu parte del trato.

Yo: está bien Mati, no me quiero acordar de eso… ¿hagamos como si nunca hubiera pasado si? No quiero que por esto nos peleemos, yo sé que nunca más va a volver a pasar algo así, eso ni lo dudo
Matías: ajá, eso nunca más va a volver a pasar
Yo: ya olvidalo… cambiemos de tema
Matías: ¿entonces todo como antes?
Yo: obviamente que sí, no te preocupes Mati que nada ni nadie nos va a separar, mmm como amigos claro
Matías: sí, eso es más que seguro

¿Por qué no estoy haciendo lo que en verdad deseo? Exígele una explicación, moléstate, él intentó besarte ¿y así estoy tan feliz? ¡Basta, basta, basta! Mi estúpida mente no se puede callar de una buena vez y NO, no le voy a exigir una explicación, no quiero molestarme con él y no me importa que haya intentado besarme porque yo quiero que sea mi mejor amigo y temo pelearme con él.

No me quiero engañar, quiero decir… ¿en verdad es eso lo que me pasa? No, no es eso, a lo que yo le temo es a la “posible” verdad… temo que me diga que le gusto, que no se arrepiente de besarme… temo no encontrar a Edward y temo que no exista, temo que algún día mis esperanzas, sueños y fantasías se acaben y temo algún día dejar de ser yo.

Matías: Lu… ¿Qué pasa?
Yo: ¿qué?
Matías: estás llorando, ¿por qué lloras, dije algo malo?
Yo: yo, ¿llorar?

Me pasé la mano derecha por mis mejillas y noté que sí estaba llorando, ¿Cómo alguien no se da cuenta de eso?... ese alguien únicamente soy yo, Luciana, la loca que persigue al destino, posiblemente al destino equivocado.

Yo: no me di cuenta…

Me limpié las lágrimas que tenía en el rostro, respiré profundamente y se me escapó una ligera risa irónica.

Yo: yayaya, mmm me voy a cambiar, por si no te habías dado cuenta estoy en pijama
Matías: jajaja, ok voy a estar abajo con Estef y Adrián

Cerré la puerta de mi habitación y me dirigí al armario.

Yo: veamos… veamos… ¿qué me pondré hoy?

Cogí un par de jeans, una blusa morada y unas botas negras… pero el recuerdo del café se me vino a la mente, recordé que posiblemente iba a sentir frío y agarré una casaca negra.
Al terminar de cambiarme, con el cabello suelto, me miré al espejo varias veces sin saber porqué, quizás ahora yo era la que quería causar una buena impresión frente a Adrián… No quería preocuparme más entonces digamos que el morado me queda bien, así que tendré fe en eso y no pienso voltear de nuevo al espejo, ya me mareé de estarme mirando tanto.

TOC TOC

Christian: Lu, ¿puedo pasar?
Yo: si, pasa papá
Christian: estás muy linda hijita
Yo: gracias papá… mmm ¿Estef, Mati y su primo siguen abajo?
Christian: sí, justo eso te quería decir, vamos a ir a almorzar todos juntos de paso y le mostramos la ciudad al muchacho… ¿Cómo es que se llama?
Yo: Adrián papá, se llama Adrián

Adrián, el chico de los ojos verdes, el del cuerpo impresionante, atlético y bello. El humano que no bebe sangre más sexy que he visto… Esta mente pervertida no para de crear ideas.

Christian: sí, a mostrarle la ciudad a Adrián… ¿ya vas a bajar o te espero?
Yo: no, bajemos de una vez papá

Bajamos las escaleras y pude notar como aquellas tres miradas estaban concentradas en mí… ay dios, ¿tan mal me veía?, me puse roja como un tomate y tragué saliva.

Estefanía: ¡estás bella!

Unos leves escalofríos invadieron mi cuerpo…
Dijo bella de belleza no Bella de Isabella Swan, no seas estúpida Estef… fue una simple casualidad, ¿Cuándo abriré los ojos?, ¿Cuándo podré ver la realidad?, ¿llegaré a darme cuenta de esta farsa la cual yo misma cree?... que estoy diciendo, mejor me olvido de todo que ahora me pongo a llorar de nuevo.

Yo: jajaja gracias Estef…
Christian: ya chicos, hay que apresurarnos porque el viento se está haciendo más fuerte

Caminamos dos cuadras, durante todo el trayecto hablé con Estef sobre las clases que iban a empezar en unos días, sin embargo no podía dejar de ver a Adrián… era demasiado lindo pero cada vez que lo observaba, un gran dolor en el pecho evitaba que lo anduviera observando por mucho tiempo.

Matías: muero de hambre, que bueno que ya llegamos

Entramos y nos ubicamos en una mesa para 6 personas, donde evidentemente sobró una silla… esa silla la podría ocupar Edward, aunque seguro el no comería nada pero por lo menos me sentiría viva y feliz a diferencia de ahora, que no siento nada… quizás un poco de emoción por Adrián, pero el resto… nada, no tengo emociones. Solo quiero tenerlo aquí, sentado justo a mi lado, ahí si no tendría que más pedir, tan solo tenerlo a él, a mi vampiro.

Estef se sentó con Mati, mi papá solo al igual que Adrián… y yo… eso lo debía pensar.
Tenía el asiento de Adrián esperándome, sentí el imán que me atraía hacia él… le sonreí, no hice más que cerrar los ojos y ya me encontraba a su lado. Sostenía una que otra esperanza de encontrarlo extremadamente y vampíricamente helado pero resultó al contrario, él se encontraba tan calientito que por poco muero con las ganas de abrazarlo.

Christian: ¿Adrián, ya sabes que pedir?
Adrián: la verdad es que no tengo la menor idea, hay tantas cosas mmm… ¿tú que me recomiendas?

El menú era muy variado y yo tampoco sabía que pedir, seguramente una ensalada porque es muy temprano aun… mmm o quizás algo más, pero todos mis pensamientos se esfumaron al sentir una mano rozar por mi hombro.

Yo: ¡disculpa!, ¿Me hablas a mí?
Adrián: jajaja sí, eres la única a la que le podría hablar
Yo: ¿ah? ¿Por qué dices eso?
Adrián: Lu… somos los únicos en la mesa jajaja

Esa sonrisa era única, al verlo sonreír toda esa alegría me la transmitía, al verlo sonreír yo le sonreí, al verlo sonreír todo se me hizo tan perfecto… pero eso podía durar mucho evidentemente, no podía observarlo por más de 5 segundos porque el dolor en el pecho regresaba… ¿señal de Edward quizás?, ojalá

drián: tu papá, mi primo y Estefanía fueron a saludar a alguien, no me acuerdo el nombre creo que es un profesor o algo así
Yo: ah ya, mmm estaremos bien sin ellos
Adrián: jajaja sí, yo por lo menos no muerdo
Yo: uuy no cuentes conmigo en eso ah
Adrián: no te escuché ¿dijiste algo?
Yo: ah nono, nada

Me quedé observando su sonrisa, esos dientes blancos que sobresalían…
¿No muerdes? Di que sí, porque yo si muerdo y morder a Adrián aun con más ganas lo haría… pero basta mejor veo esto en otro aspecto… tengo que ir practicando, prefiero saber morder ahora que al ya estar convertida en vampiro.
Seguía mirando esa deslumbrante sonrisa pero el dolor en el pecho regresó y me fui obligada a dejar de mirarlo y fue donde increíblemente el punzante dolor paró…

Ojalá, ojalá seas tú Edward, si tan solo tendría la seguridad para poder afirmar que eres tú, créeme que yo no actuaría así, no miraría a ningún muchacho, no me emocionaría con la impactante sonrisa, el asombroso cuerpo, los hermosos ojos y todo lo que tenga que ver con Adrián… si me asegurarías que me esperas yo solo tendría ojos para ti.

Pero aunque no me aseguras nada aun, yo sigo esperándote, mi corazón sigue latiendo por ti.

martes, 16 de marzo de 2010

Mareos + Emoción

Yo: adiós Adrián
Matías: ¿dijiste algo?
Yo: ah… no nada

Debía mantener mi promesa, la promesa que le hice a Adrián…
Sonaba tan estúpida al decir eso y al ni siquiera conocerlo pero estaba muy confundida, tenía las emociones y los sentimientos encontrados. Y como siempre la típica razón que le doy a todas mis locuras, fantasías y sueños inalcanzables… la culpa la tienen “las hormonas”.

¡Malditas hormonas! Ustedes son las culpables de mi trastorno mental, de mis cambios psicológicos y de mi adolescencia precoz. Los estúpidos cambios hormonales se adelantaron porque según Estef y Mati, yo estoy loca desde que nací. Pensándolo bien les doy las gracias al estrógeno y al progestágeno, por ellas estoy así, por ellas me obsesioné con Crepúsculo… gracias a ellas ahora mi vida tiene un sentido, porque todo gira en torno a él, por ellas lo conocí y supe que era el elegido, el dueño de mi corazón y el amor de mi vida, mi preciosísimo y perfecto vampiro.

Matías: ¿Qué haces con mi celular?

Olvidé por completo que lo tenía en las manos, borré la llamada y rápidamente ideé una escusa

Yo: ah nada… solo leía tus mensajes
Matías: que chismosa que eres Lu, pero no te preocupes que no tengo ninguna admiradora, salvo tú
Yo: yayaya no delires Mati, que solo me puse a leerlos porque me estaba aburriendo al esperarte
Matías: jajaja seguro

Le entregué el celular de mala gana y me senté para seguir observando las gotas que recorrían por el embase de café

Yo: ¿qué hora es?
Matías: mmm son las 12:43 ya casi la 1p.m
Yo: que rápido se pasa el tiempo

Eso es completamente falso, en mi realidad el tiempo se pasaba lentísimo, los días son eternos, cada minuto que corre en el reloj es un minuto de angustia…

Aunque puedo esperarte amado mío por segundos, horas y días… se me haría imposible esperarte siglos, eternidades y décadas. Tú sabes que mi idea es no morir, no moriré porque me convertirás en una de tu especie, en una vampira inmortal, pero tienes que recordar que los humanos tenemos que morir algún día, así que no te demores mucho, no te tardes porque la espera se me está haciendo algo larga.

Ojalá estés escuchando mis pensamientos amor mío, siempre te hablo a través de mi mente pero quizás soy como Bella… y no me la puedes leer.
Pobre de ti mi amor, se te debe hacer tan difícil encontrarme… pero pronto me encontrarás, tengamos fe.

Matías: ¿Lu? de nuevo estás mareada, mejor te llevo a tu casa
Yo: ¿me dijiste algo?
Matías: te voy a llevar a tu casa, pareces cansada, estás toda distraída… vámonos antes de que empeores y tu papá lo note
Yo: ¡pero me siento bien! solo me puse a pensar en algunas tonterías
Matías: ya Lu… no seas terca
Yo: no soy una niña, me puedo cuidar sola
Matías: Lu… no insistas
Yo: ¡o es mi padre o eres tú!

Me levanté de la mesa y salí sola del café caminando apresurada sin mirar atrás

Matías: ¡Lu!
Yo: ¿¡que pasa!?
Matías: espérame

Dejé de caminar, esperándolo

Yo: lo siento, es que todos me tratan como si fuera una niña… eso me está matando en especial mi padre y tú
Matías: te tratamos así porque te queremos
Yo: está bien no lo voy a discutir, mejor hay que apresurarnos… tenías razón debo de estar enferma, siento que todo me da vueltas, estoy algo mareada

Me comenzó a doler la cabeza muy fuerte, nunca me había sentido tan mal.
Lo único que quería hacer en estos momentos era descansar y dormir hasta despertarme junto a mi Edward.

Matías: Lu… vamos agárrate de mi hombro, le diré a tu padre que te lleve a un doctor te ves pésima, estás tan pálida

Ya quisiera estar pálida… amaría estarlo y en un tiempo lo iba a estar, al encontrarme con mi amado y cumplir nuestro destino.

Matías: Lu, llegamos… ven te ayudo a entrar

Me sostuvo de la cintura, sujetando cada vez más mi cuerpo hacia el de él

Yo: Mati yo puedo sola, no es necesario

Terca como siempre… lo soy y lo admito

Solté a Mati y todo me comenzó a dar vueltas, no podía ni mantenerme en pié fue entonces cuando me tropecé
Me sostuvo rápidamente… pero se detuvo manteniéndonos cara a cara.
Aunque mi vista estaba algo nublada lograba ver esos asombrosos ojos azules tan cerca de mí, como su mirada me contemplaba maravillado… y cada segundo se acercaba más, ahora sentía su respiración, el par de ojos azules tan cerca que por poco y me cegaban y sobre todo esos labios rosados y acorazonados a milímetros de rozar contra los míos, pero reaccioné.

Yo: no Mati, no lo hagas por favor
Matías: pero Lu…

Me llené de fuerzas, me puse en pié y comencé a correr entrando a mi casa.

Christian: ¿hija todo bien?
Yo: sí, solo necesito descansar

Subí las escaleras, me lavé la cara, fui hacia mi cuarto donde cerré la puerta con llave y me tiré sobre mi cama entre lágrimas. El dolor se hacía cada vez más agudo y se convertía en algo insoportable

TOC TOC

Yo: no estoy para nadie
Matías: Lu… soy yo, sé que no me vas a abrir, solo… nada más te quiero decir que lo siento mucho, no te imaginas cuánto lo siento. No quiero perder tu amistad, es lo último que deseo, espero que me perdones te juro no sé si sobreviviré hasta mañana, no puedo vivir sabiendo que estás así conmigo pero… ya mañana te llamaré para ver como sigues, ojalá me respondas. Te quiero muchísimo y mejórate

No… no te vayas, te necesito en estos momentos Mati, eres mi mejor amigo, mi Jacob. Pero ahora si no te tengo a ti y tampoco a mi Edward. ¿Quién me va a apoyar justo ahorita?
Ahora más que nunca deseo tanto tenerte aquí vampirito escurridizo, ven a mi lado mi amor… siento tanto dolor en el corazón, en el alma, en el cuerpo y en la mente, que me pasa… ayúdame a sentirme mejor, te necesito.

Yo: ¡aaaaaaaajjj de nuevo el viento molestando mis mañanas!

Me levanté de la cama bostezando y sobándome los ojos dirigiéndome hacia la ventana para poder cerrarla.
Era increíble recordar lo terrible que me sentí ayer, ni siquiera almorcé, únicamente dormí desde la 1pm hasta las 10 am de hoy… Y claro después de todo lo que dormí, ahora me sentía muy bien.

Yo: ahora sí, seguiré durmiendo ya que no hay viento

Me volteé para echarme sobre mi cama pero vi a Matías, a Estef y a un chico increíblemente apuesto, me dieron unas ganas de desmayarme al verlo (obviamente no tan apuesto como mi Edward, nadie se compara a él… no hay hombre que pueda llegar a su nivel de perfección), los tres parados al costado de mi cama mirándome sonrientes

¿Acaso seguía con fiebre? Seguro que sí, estas alucinaciones estúpidas me mantendrían loca el resto de mi vida.

Matías: ¿Lu?
Yo: shh trato de dormir
Estefanía: jajaja vamos Lu

Abrí los ojos asustada, me levanté de la cama colorada como un tomate y miré a mi alrededor… Mati, Estef y el chico lindo, alto, de los ojos más bellos que había visto en toda mi corta vida, superaba a los de Estef y a los de Mati.
Con una sonrisa tan tierna, su cabello tan perfecto, esos rulos castaños con reflejos rubios y algo cobrizos como el cabello de mi Edward (era un pecado a mi fidelidad compararlo pero tenía que decirlo de una u otra manera) y por supuesto que podía notar que era todo un deportista al solo mirar su cuerpo.

Traté de controlarme, me paré frente a ellos y respiré profundamente para mantener calmados mis nervios y así evitar decir algo extremadamente estúpido o hasta posiblemente que no logren salir las palabras de mi boca.

Yo: vaya sorpresa…
Estefanía: jajaja, así es Lu. Lamento venir sin avisar antes que tenía compañía, pero me encontré con Matías y su primo Adrián en el camino

Este era el famoso Adrián, su irresistible voz era totalmente incomparable con lo que tenía frente a mis ojos, este chico sí que era muy, pero muy lindo. No había pensado así de un chico desde hace… mucho tiempo, creo que desde que era una niña… Porque últimamente no me interesaban los chicos, digamos que mis preferencias ahora solo eran los vampiros… pero sobre todo uno en especial y el único dueño de mi corazón

Estefanía: así que los traje conmigo ¿no te molesta verdad?
Yo: jajaja para nada Estef, no me haría daño algo de compañía
Estefanía: ¡entonces genial!

Yo mantenía la mirada fija en Estef, no quería ni voltear a ver a Adrián porque me iba a poner toda boba.
Estef se quedó mirando a Mati con una expresión rara, como si estuviera esperando algo

Matías: ahh sii lo siento, lo olvidé por completo, veamos cómo se hace esto…
Adrián: aay primo jajaja yo lo puedo hacer solo

Se acercó a mí, mirándome a los ojos… esos ojos, ¡dios son perfectos! Son mas verdes que los de la gata de mi profesora de Matemáticas, más verdes que las hojas que caen de los árboles en los inviernos de Reelth, más verdes que la misma esperanza… eran asombrosos y se me agotan las palabras para decir lo lindos que son.

No puedo describir la sensación, pero me sentí emocionada, alegre, estúpida y tan nerviosa que hasta tenía miedo de respirar

Adrián: Hola soy Adrián el primo de Matías y tú debes de ser Luciana, ¿con la que hablé ayer verdad?
Yo: sí, la misma
Adrián: ayer no te oías enferma… es decir no te oías tan pésima jajaja
Yo: ¿que acaso ahora me oigo “tan” pésima?
Adrián: no… no quise decir eso, vaya… lo siento jaja siempre tengo que malograr la primera impresión
Yo: jajaja descuida, sé a qué te refieres… y porsiacaso no arruinaste la primera impresión, en lo absoluto

Eso es totalmente absurdo… no arruinó su primera impresión en ningún aspecto, es tan lindo, tierno, hermoso, divertido, awww indescriptible, mmm pero olvídalo Lu… él es humano y no es Edward, simplemente no es para ti.

lunes, 8 de marzo de 2010

La LLamada

Matías se me quedó mirando y eso me desconcentró, hizo que me aleje de mis fantasías, mis penas, mi dolor, mis sueños y lo más adorado que tengo en esta vida el “pensar e imaginar a mi Edward”

Matías: ¿perfectos?
Yo: olvídalo
Matías: vamos Lu, dime
Yo: no me vas a entender, son cosas de chicas
Matías: cosas de chicas dices

Rió y se me quedó mirando

Yo: oye Mati ¿que tanto me miras?

Se puso tenso al preguntarle aquello

Yo: ¿pasa algo?
Matías: no… nada
Yo: ¿estás seguro? De la nada te pusiste rarísimo
Matías: jajaja para nada, toma tu café… creo que el frío te está afectando
Yo: te conozco

Mati se puso colorado, bajó la vista e instantáneamente cambio el tema de conversación

Matías: te ves muy bien de verde
Yo: gracias jajaja, eso sonó raro
Matías: tienes razón jajaja. Lo siento no sé qué me pasa, estoy algo dormido
Yo: como no lo vas a estar si no tomas tu café
Matías: es que está muy caliente, mira pruébalo tú misma

Me reí mientras agarraba su café

Yo: ¡esto está hirviendo!, toma del mío
Matías: no te preocupes jaja está bien así
Yo: vamos Mati, ¿acaso necesitas que te lo dé yo misma?

Tomé mi café, me paré y me puse a su costado

Yo: ya Mati abre la boca
Matías: ¿Qué?
Yo: que abras la boca pues
Matías: jajaja ok y luego me dices loco a mí

Tomé el sorbete del café y se lo metí a la boca

Yo: listo y meter un sorbete en tu boca es una locura ¿no?
Matías: jajaja meter un sorbete en mi boca no es una locura, la loca eres tú
Yo: simularé que no dijiste nada jajaja, pero ¿qué opinas de mi café?
Matías: muchísimo mejor
Yo: te lo dije soy una experta

Cogí el café y de casualidad toqué sus manos

Matías: ¡estás helada!

Anhelaría tanto estarlo en verdad, helada como mi Edward. Ser una vampira, una bebedora de sangre, una criatura preciosa, un ser perfecto, magnífico y codiciado por mí. Un chupasangre, en palabras exactas, una Cullen.

Yo: no estoy helada, jajaa ya quisiera estarlo
Matías: estás completamente loca, siéntate a mi lado, acá está caliente… ya te dije que no quiero que tu papá me mate. Así que si estornudas, toses o te sientes mal y él se entera… asegúrate de llevar flores a mi funeral
Yo: jajaja no quiero que mueras, te extrañaría demasiado. Solo por eso te haré caso
Matías: jajaja que linda eres

Me cambié de sitio, me senté a su costado, recostándome en su espalda tomando mi café mientras me reía de los chistes que hacía Mati

Florencia: ¡Hola Estef! Pensé que no ibas a venir hoy
Estefanía: cómo no iba a venir, el día está genial para venir por un café

Mati y yo volteamos sorprendidos al escuchar el nombre de “Estef”.

Estefanía: ¿qué hacen ustedes aquí sin mí y tan juntos?

Era Estef, mi mejor amiga, la chica delgada, de estatura promedio, cabello ondulado y negro, la de tez blanca y de unos ojos grises preciosos. Con una mirada que a simple vista impactaba.
Desde que vine a Reelth me llevé perfecto con ella, pues dicen que a veces con quien menos crees que tienes algo en común, termina siendo tú alma gemela, pero eso no sucedió con Estef. Yo desde que la vi, supe que teníamos mucho en común y así fue, tenemos tanto en común que hasta al hablar de muchachos coincidimos… sobre todo al referirnos al dios de la perfección, mi único y perdido amor, Edward Cullen.

Yo: jajaja ¡Estef! Te iba a llamar pero Mati me sacó de la casa apresurada

Se acercó, nos saludó y tomó una silla sentándose con nosotros

Estefanía: y de cuando acá ¿Matías te rapta?
Matías: jajaja desde que desapareces
Estefanía: lo siento es que he estado ayudando a mi mamá con lo del cumpleaños de mi abuela
Yo: ¿y porque no estás ahí?
Estefanía: se nota que me extrañan… lo digo por ti Lu, yo se que Matías no me extrañaría nunca
Matías: claro que te extrañamos jajaja
Estefanía: vaya sarcasmo… bueno chicos creo que voy a seguir ayudando a mi mamá, mi abuela llega en una hora.

Se paró de la meza tomando su café

Estefanía: Ah, Matías creo que deberías prender tu celular… te he estado llamando como tres veces y no me contestas
Matías: qué raro, igual gracias por avisar

Estef se despidió de Mati y luego se acercó hacia mí

Estefanía: Lu, mas tarde voy a tu casa ¡y me cuentas todo!
Yo: jajaja Estef no alucines
Estefanía: jajaja te llamaré yo entonces. Nos vemos luego

Estef salió del café y nos dejó a Mati y a mí solos

Matías: espérame un ratito que voy al baño
Yo: claro Mati, no te preocupes que no me iré
Matías: jajaja

Se fue al baño mientras yo observaba las gotas que corrían por el embase de café.
Eso me hizo recordar a las gotas de lluvia, las gotas que caían en Forks… el clima perfecto de mi Edward, su hogar....

Vamos Edward, aparece. No me digas que te has resentido, ¿acaso estás celoso de Matías? Por favor mi amor, tú no tienes nada que envidiarle, tu eres perfecto… no hay nadie en el universo que pueda estar a tu nivel, tu eres ideal. Matías es solo un amigo, aparte tu sabes que yo te seré fiel hasta la muerte, hasta nuestro rencuentro, hasta el final. Solo necesito una señal… tan solo te pido eso, una maldita señal.

RING RING

Sonó algo
Mi corazón comenzó a latir con rapidez, la emoción, el furor, la adrenalina se apoderó de mí… Pero no, no era una señal, solo era el celular de Mati que sonaba

¿Contesto? o ¿no contesto?... vamos Lu, anímate.
Cogí el celular y contesté

Yo: ¿aló?
¿?: Hola, ¿disculpa quien habla?
Yo: Luciana, una amiga de Matías ¿y tú eres…?
Adrián: soy Adrián, el primo de Matías… ¿mi primo está por ahí?

Al escuchar su voz me pareció un buen chico, tenía mucho más ganas de conocerlo ahora

Yo: está en el baño, seguro ya regresa
Adrián: ¿me podrías hacer un favor?
Yo: claro, dime
Adrián: dile que me llame urgente, al parecer voy a viajar a Reelth antes… seguro mañana estoy por ahí, jajaja no le digas lo último. ¿Solo dile que me llame si?

Sentí algo muy extraño en mí al escuchar esas palabras, de alguna u otra manera me emocioné al saber que vendría a Reelth antes. Ya quería conocerlo, no podía esperar más

Yo: jaja está bien, ahora le digo
Adrián: gracias, seguro ya nos vemos pronto
Yo: sí, seguro
Adrián: cuídate, adiós
Yo: igual… ¡espera no cuelgues!
Adrián: sigo aquí, dime

¿Qué le puedo decir? Me encanta tu voz, no me cuelgues… o quizás, ¿Qué te parece si salimos cuando vengas a Reelth? Ay no, que estupideces estoy pensando, si le digo alguna de esas dos opciones lo más seguro es que se espante y me cuelgue, así que tenía que pensar algo rápido antes de que suene como estúpida

Adrián: ¿sigues ahí?
Yo: ah sí, disculpa ehh… no nada
Adrián: jaja bueno gracias por todo Luciana, me tengo que ir ahorita. Seguro nos vemos cuando llegue, adiós Luciana
Yo: adiós Adrián

Solo un adiós… ¿o un hasta pronto?, daba igual. Yo no podía emocionarme por más de que el tal Adrián se escuchara tan irresistible por el teléfono, pero es que él no es mi Edward. Este chico si era humano, era normal y eso me molestaba… yo no quería que fuera normal y mucho menos que fuera humano, lo que yo quería es que fuera diferente… un vampiro, un bebedor de sangre, un ser eterno, con rapidez y fuerza extraordinaria, con una piel electrizante y tantas tonterías que se me podrían ocurrir en estos momentos tan solo para excusarme de la idea de que ese tal Matías no es mi Edward. Y así me tengo que mantener, fiel a mi promesa, fiel a mi amor, fiel a mi Edward.


Por fin puedo publicar, el cole me está matando :/ pero como siempre me di un tiempo para escribir… espero que les guste el cap y dentro de estos días publicaré en el otro blog,

http://robstenlife.blogspot.com

Gracias a Shulii por el premio,

http://twilight-edwar.blogspot.com/



¡te adoro!

Y bueno pronto estaré publicando el próximo cap, las quiero a todas, comenten y espero que les guste,

Besos,

PD: ojalá no me dejen muchas tareas para poder publicar pronto (:

lunes, 1 de marzo de 2010

Chicas

Hola a todas!, bueno chicas les cuento que hoy Lunes 1ro de marzo regresé al colegio para mi mala suerte :( y ni se imaginan lo TERRIBLE que están las clases, ya es mi primer día y tengo tarea.

Hoy me desperté a las 6am. para ir al colegio y la noche anterior me había quedado dormida a las 2am., ni se imaginan lo cansada que estoy... me dio sueño a las 7pm ¿se lo imaginan? es demasiado temprano para mi jajaja y bueno mañana siguen las clases... yo quería publicar un cap tenía todas las ganas pero les juro que ni puedo escribir ahora, a las justas puedo abrir los ojos y no sé si mañana pueda publicar pero en cuando tenga tiempo y tenga el ánimo como para poder escribir, lo haré.

Les digo esto para que no piensen que he dejado al blog de lado recien teniendo un par o 3 caps a penas, pero es cuestión de tiempo, cansansio y sobre todo... esto se resume en una causa " EL COLEGIO",
Ojala los "lindos" profesores no me dejen mucha tarea esta primera semana :/...

En fin ya nos vemos en el proximo cap y espero poder publicar durante estos dias,

Un besito a todas y muchas gracias por el apoyo, las quiero muchisisimo

PD: gaby, kata y todas me alegro que estén bien... cuidense y muchos besos para las de chile, las quiero mucho

miércoles, 24 de febrero de 2010

Café

Yo: ¡estúpido viento!

Me levanté de la cama para cerrar la ventana y abrir las cortinas para ver que tal estaba el día

Yo: buenos días Edward… si es que te encuentras por ahí

Como costumbre matutina saludé a Edward para luego lavarme los dientes, buscar la ropa que me pondría, bañarme, quizás hacerme algo de comer y llamar a Estef
Estaba de vacaciones, pero en una semana entraba a clases.

Yo: ¡Papá!

Sentí sus pasos apresurados al subir las escaleras para poder ir a mi cuarto

Christian: Lu, ¡¿qué pasa?! ¿Te encuentras bien? casi me matas del susto
Yo: es que el agua está helada, no me puedo bañar así
Christian: maldición, se volvió a malograr la bendita terma de agua caliente… lo siento hija ahora mismo vienen a arreglarla, si tienes tanto frio pon a hervir agua o ya te bañas más tarde cuando la arreglen
Yo: bueno, no importa me bañaré luego… gracias papá

Mi padre me sonrió y salió de mi cuarto
Me lavé los dientes y la cara, saqué un par de jeans de mi armario y una camiseta verde de manga larga, un poco ajustada y mis botas marrones. Me cambié, peiné y busqué el teléfono que tenía en mi meza de noche.

Christian: ¡Lu!

Dejé de buscar el teléfono y bajé para ver que quería mi padre

Yo: papá, que pasa
Christian: te han venido a buscar
Yo: ¿Quién? ¿Es Estef?
Christian: no, quien te busca es Matías
Yo: oh…

Me había olvidado por completo que había aceptado su oferta para salir por un café hoy
Mi padre abrió la puerta y ahí estaba Matías, quien se podría decir, es mi mejor amigo… pero no como un Jacob, nosotros solo éramos amigos y nada más que eso

Mati es muy apuesto, tiene unos ojos azules impresionantes que me recuerdan al cielo de Australia, piel blanca pero no tan blanca como la de mi Edward, el cabello lo tiene negro, corto y lacio. Es más alto que yo, me lleva una cabeza de altura.

Matías: Hola señor Fox
Christian: hola muchacho, ¿cómo has estado?
Matías: bien señor ¿y usted?
Christian: también, ¿y hoy también vas a raptar a mi hija?
Matías: jaja así parece
Christian: está bien, los dejo solos…

Me sonrojé y bajé la mirada hacia el piso

Christian: tengo que ir al instituto, cualquier cosa me buscas ahí Lu
Yo: de acuerdo papá

Me besó en la frente, se despidió de Mati con un apretón de manos y se fue.
Mati se rió y se acercó a mí

Matías: y que dices, ¿vamos por un café?
Yo: mmm suena bien

Me abrió la puerta y salimos caminando hacia el café que quedaba a un par de cuadras

Matías: ¿Qué tal amaneciste hoy?
Yo: digamos que bien, si añadimos que el viento me despertó
Matías: jajaja por lo menos amaneciste con el viento, no como yo
Yo: ¿otra vez te despertó Oliver?
Matías: sí, está demasiado inquieto desde la última vez que fuiste a casa… mi perro te ama
Yo: jajajaja

Eso me causó el doble de gracia, la verdad es que sí… los perros me aman, eso me recordó a Alice, cuanto me gustaría tener también a un Jacob pero bueno… tengo a Oliver, un precioso Siberian Husky, algo es algo ¿verdad?

Yo: pronto lo visitaré
Matías: entonces insinúas que vas a venir a mi casa eh
Yo: ¿acaso no soy bien recibida?
Matías: jajaja tonta tú sabes que puedes ir cuando quieras
Yo: eso quería escuchar jaja

Después de caminar el par de cuadras llegamos

Yo: por fin llegamos, moría de frío
Matías: con esa camiseta como no vas a tener frio, hubieras traído un abrigo o algo
Yo: es que me tomaste desprevenida
Matías: jajaja está bien, entonces toma mi chaqueta
Yo: pero está muy grande
Matías: ¿quieres regresar congelada?
Yo: no, no quiero ver como mi padre te mata jajaja

Me puse su chaqueta y entramos al café

Florencia: ¡Hola chicos!
Matías y yo: Hola Flor

Flor era la muchacha que atendía en el café, Mati, Estef y yo siempre íbamos después de clases

Florencia: Que raro que no están con Estef
Yo: sí, creo que hoy es el cumpleaños de su abuela o algo así
Florencia: ah entonces seguro mañana la veo por aquí… y bueno díganme que van a pedir hoy
Matías: lo de siempre, ¿no Lu?
Yo: ¡claro! Lo de siempre

Nos sentamos en una meza para dos

Yo: vaya, aquí si hace calor. Creo que te devuelvo tu chaqueta, ya estoy comenzando a sudar jajaja

Me la quité y se entregué

Yo: gracias Mati
Matías: para eso estamos los amigos Lu
Yo: tienes razón jaja pero para la próxima prometo traer mi chaqueta, ¿de acuerdo?
Matías: de acuerdo jaja

Flor vino sonriente hacia la meza

Florencia: lamento interrumpirlos chicos pero aquí está su pedido, dos Café Mocha que contienen un delicioso e intenso chocolate con leche cremosa, coronado con crema batida y nuestro mejor café, perfecto para los días fríos en Reelth.
Yo: jajaja gracias Flor
Matías: que rico, esto es lo mejor que se puede hacer en los inviernos… tomar un Café Mocha
Yo: sin duda lo mejor de Reelth
Florencia: ¡que lo disfruten chicos!

Flor se fue a seguir atendiendo a los otros clientes mientras nosotros tomábamos los cafés

Yo: mmm esto está buenísimo, y Mati que tal… ¿alguna novedad?
Matías: aparte de que mi primo se muda a Reelth la próxima semana, nada más
Yo: ¡no me habías contado eso! ¿y cuántos años tiene?
Matías: 16, como nosotros
Yo: que divertido y ¿va a estudiar con nosotros?
Matías: sí, en la misma clase y todo

Me puse a pensar como idiota en las posibilidades de que ese primo de Mati sea mi Edward reencarnado…

Matías: ¿Lu? ¿estás bien?
Yo: lo siento, ¿y como se llama tu primo?
Matías: Adrián
Yo: ¿y cómo es?
Matías: no lo sé jajaja, que tanto preguntas Lu…
Yo: soy tu mejor amiga, vamos Mati dime
Matías: ya está bien… cabello castaño con rulos, de mi tamaño, ojos verdes… y no lo sé ya lo conocerás
Yo: ¿el cabello lo tiene cobrizo? o ¿solo castaño? y… ¿su piel es extraordinariamente pálida?

Mati se me quedó mirando extrañado por unos cinco segundos

Yo: lo siento, no sé qué ocurrió conmigo
Matías: lo que me dijiste fue ¿tu perfil de “chico perfecto”?
Yo: se podría decir… bueno se llama Adrián
Matías: así es, Adrían

Se comenzó a reír

Yo: ¿algo gracioso? vamos, cuéntame
Matías: nada solo pensaba en que quizás Adrián sea tu próxima conquista
Yo: ¿mi próxima conquista? y de cuando acá yo soy la conquistadora jajaja
Matías: sí, tienes razón tu eres conocida como la desecha chicos
Yo: jajaja, no es mi culpa que no sean perfectos
Matías: ¿perfectos?

Sí, perfectos como mi Edward… ninguno tiene el pelo cobrizo, la piel increíblemente pálida y helada como el mármol, esos hermosos ojos que cambian de color, no beben sangre, te prometen amor eterno y es absolutamente falso, mucho menos tienen esa magnífica velocidad y fuerza… y por parte de los sentimientos son absolutamente incomparables, mi amado es puro, intenso, profundo… PERFECTO pero todo se resumía en una sola razón. No eran Edward.